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El blog de la energía crítica

¿Por qué la luz es tan cara? 4. Impuestos

Si alguna vez le han cortado la luz por no pagar una factura entenderá perfectamente porqué siempre todo el mundo acaba pagando sus facturas eléctricas.


Es un hecho, la factura de la electricidad es la herramienta más útil de un gobierno para el cobro de impuestos por un montón de motivos. En primer lugar porque casi nadie sabe que cuando paga por su electricidad sobre todo lo que paga son impuestos, además muy poca gente sabe interpretar este recibo y en el caso de que suba, el consumidor le suele echar las culpas a la compañía comercializadora. En este artículo vamos a desgranar muchos de los impuestos que se pagan.


Si está leyendo esto desde España, su factura eléctrica probablemente esté dividida en las siguientes partes: Potencia contratada, energía consumida, impuesto de la electricidad, alquiler de contador, margen de comercialización e IVA. Cualquiera que vea esto, podría pensar que los únicos impuestos que se pagan son el IVA y el impuesto de la electricidad pero la realidad es que todos los conceptos aquí expuestos o están llenos de impuestos o es el estado quien decide su precio.


Potencia contratada


En teoría este concepto se debe al uso de las redes eléctricas, la idea es que quien más energía necesite más pague en este concepto. Lo que usted paga aquí se divide a su vez en tres partidas:


Coste de las redes de transporte: Es el alquiler que cobra Red Eléctrica de España por el uso de las redes de alta tensión. Esta empresa tiene el monopolio legal sobre este tipo de infraestructuras, además el 20% de esta pertenece al estado y en la práctica cualquier decisión que tome es el estado quien decide. Es decir buena parte de lo que se paga en esta partida acaba en las arcas públicas. Además Red Eléctrica de España tiene que pagar impuestos autonómicos y locales por sus infraestructuras como por ejemplo el impuesto de actividades económicas y otra serie de impuestos medioambientales.


Coste de las redes de distribución: Esta partida paga el coste y mantenimiento de las redes de baja tensión que son propiedad de las empresas distribuidoras, es una de las pocas partidas que termina en empresas privadas. Pero a su vez estas empresas tienen que pagar el impuesto de actividades económicas, impuesto de bienes inmuebles y otros impuestos autonómicos y locales por sus infraestructuras.


Peajes: Esta partida, se paga tanto en el concepto de la factura de potencia contratada como en la energía consumida y la describiremos más adelante.


Energía consumida


Aquí se paga por la energía que el consumidor utiliza, mucha gente piensa equivocadamente que todo lo que se paga aquí va a las compañías eléctricas, pero realmente solo va una pequeña parte. A su vez se divide en dos partidas: Costes de la energía en el mercado y peajes.


Coste de la energía en el mercado: Esta parte de la factura va a las empresas generadoras de electricidad, es un coste variable y depende del precio de la electricidad en el mercado mayorista el cual hemos analizado en el artículo 2 de esta serie. Pero aunque no lo parezca es una de las partidas que más impuestos paga, algunos de estos son:


-Impuesto sobre la producción eléctrica: Es un impuesto que tienen que pagar todas las empresas que generan electricidad, en concreto es el 7% de la energía que vendan. En el año 2018 recaudó unos 1500 millones de euros. Actualmente está suspendido temporalmente debido a los altos precios de la energía, pero volverá a entrar en vigor en 2022.


-Impuesto de hidrocarburos: Este impuesto lo tienen que pagar las centrales térmicas de carbón. Es cierto que no solo lo pagan estas, pero si son las únicas centrales eléctricas que lo pagan. Este impuesto también es pagado cada vez que se compra gasolina, gasoil o gas natural.


-Impuesto al carbón: Este impuesto recaudó de las centrales térmicas de carbón en el año 2018, 284 millones de euros.


-Bonos de carbono: Si no fueran pocos los impuestos estatales, autonómicos y locales en la factura eléctrica, la Unión Europea también se lleva su parte del pastel. Cualquier central que emita dióxido de carbono exceptuando las centrales térmicas de biomasa, tienen que comprar estos bonos, los cuales son gastados cada vez que emiten este gas. A su vez estos bonos son emitidos por la Unión Europea y su precio depende de las necesidades presupuestarias de esta.


-Canon hidráulico: Este canon grava en un 22% la producción en instalaciones hidroeléctricas, en el año 2018 recaudó: 217 millones de euros.


-Impuesto nuclear: Este impuesto lo pagan las centrales nucleares y en 2018 recaudó 285 millones de euros.


-Impuesto sobre el almacenamiento de combustible nuclear gastado: Otro tributo más para las centrales nucleares, en concreto en 2018 recaudó casi 11 millones de euros.


-IBI, impuesto de actividades económicas y otros impuestos locales y autonómicos: Si todos los impuestos anteriores no fueran pocos, siempre hay un alcalde o presidente de comunidad autónoma con imaginación para aumentar el precio de tu factura.


Peajes: Como los impuestos nunca son suficientes, tanto en la parte de potencia contratada como la energía consumida se pagan estos peajes. Realmente el nombre no parece que tenga nada que ver con un impuesto más, pero este dinero acaba mayoritariamente siendo administrado por políticos. Estos peajes son:


Fomento de energías renovables: Como las empresas eléctricas suelen contratar políticos, estos decidieron que el consumidor de electricidad iba a pagar una factura más grande quisiera o no quisiera y de esta forma acabar en los consejos de administración de las empresas eléctricas.


Déficit de tarifa: Como al principio las energías renovables eran caras, los políticos decidieron endeudarse para que su futuro sueldo en el consejo de administración de una empresa eléctrica fuese pagado. Y ahora toca pagarlo.


Costes del sistema no peninsulares: Para que el coste de la electricidad en Canarias, Baleares, Ceuta y Melilla no sea mucho más alto que en el resto de España, todos los consumidores pagan más en su factura de la luz.


Mantener a la CNMC: La CNMC es el organismo público que mayoritariamente ha decidido todos estos impuestos y costes extra en la factura, y ya que estaban repartiendo tu dinero decidieron que se iban a llevar una parte con otro peaje extra.


Costes de operación del sistema: Como Red eléctrica de España no gana suficiente aunque sea un monopolio y cobre por el alquiler y mantenimiento de las redes de alta tensión, también tiene un peaje extra.


Costes de operación del mercado: Son los costes que tiene la organización del mercado mayorista de la energía. La empresa que tiene el monopolio de esta organización es OMIE.


Pagos por capacidad: Para evitar que el sistema eléctrico tenga apagones se les paga a las empresas eléctricas para que tengan centrales sin funcionar la mayor parte del tiempo y que se pongan en funcionamiento solo en momentos excepcionales.


Impuesto de la electricidad


Este es un impuesto que se paga sobre todos los impuestos, costes regulados y peajes anteriores además de sobre los costes reales del sistema, actualmente ha sido reducido de forma temporal al 0,5%, pero en 2022 volverá a subir al 5,11%.


Alquiler del contador


Es de las pocas partes de la factura que no tienen impuestos extra, pero el precio que se cobra está regulado y por tanto es decidido por el gobierno.


Margen de la comercializadora


Es el dinero que se llevan las empresas comercializadoras por ofrecer sus servicios a los consumidores. En el caso de que el consumidor tenga una tarifa regulada, este margen lo decide el gobierno de turno. Si el consumidor tiene una tarifa del mal llamado “mercado libre”, este margen es distinto en cada tarifa. Pese a ello, en ambas tarifas no podía faltar un impuesto, el llamado “Bono social”, con el cual unos consumidores le pagan a otros una parte de su factura de forma obligatoria.


IVA


El impuesto de la electricidad ya es un impuesto que se paga sobre otros impuestos, lo cual según la legislación española es ilegal, pero como según parece no les es suficiente, también se paga IVA en el recibo de la luz sobre todo lo anteriormente citado, es decir, hay impuestos sobre impuestos sobre impuestos. Este IVA por los altos precios de la energía eléctrica ha sido reducido temporalmente al 10%, pero en 2022 volverá al 21%.


Por si no fuera poca la intervención estatal en el precio de la electricidad que ya hemos analizado, en el siguiente artículo vamos a analizar muchas más intervenciones del estado en este sector.

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